domingo, 29 de noviembre de 2009

Opiniones Externas


Nombre del usuario: gaizka100
Mira que soy tonto a veces, porque este libro es una auténtica maravilla y casi no lo leo porque tiene lo menos 600 páginas y 2 kilos de peso. Stendhal cuenta aquí la historia de Julián Sorel, hijo de rudos leñadores, aprendiz de cura por conveniencia, fiel seguidor de Napoleón y personaje testarudo como una mula jerezana.
Es un libro muy romántico, como es Stendhal, y en el que permanentemente se mantiene el enfrentamiento entre la visión liberal y la conservadora del mundo
Este libro es una novela de amor en estado puro, en el que al final todo el mundo (masculino) se hace la misma pregunta. ¿Con cual de las dos mujeres nos habríamos quedado, con Madame de Renal o con Mademoiselle de La Mole? La primera era educada, discreta, elegante y tímida.


Nombre del usuario:Guillermo López
Rojo y negro es la desgarrada historia de un aspirante a seminarista que, merced a sus indudables atributos, consigue liarse con dos damas de la alta sociedad al mismo tiempo, y va cambiando de una a otra a lo largo de toda la novela. Asimismo, el joven también tiene aspiraciones de entrar en el ejército, a lo que hace referencia el título (el rojo de la casaca militar y el negro de la sotana curil).
A mi me gusta especialmente de la novela (que es excelente) esa referencia implícita a una de las bases del pensamiento español, el entrañable “mitad monje, mitad soldado” Tras este exordio, entramos en materia: al joven no le adornan excesivas virtudes, salvo cierta habilidad para estar en el momento justo en el lugar apropiado y su belleza física, que le permite engañar a toda dama de la alta sociedad que se le pone por delante. En consecuencia, el final de la novela, no sin algunas dificultades previas, parece indicar que al joven le espera el triunfo y la gloria. El protagonista de la novela, Julien Sorel (por fin me acuerdo del nombre), podría ser un perfecto Antonio David Flores contemporáneo, aunque eso sí, con mejor gusto.


Nombre del usuario:JoseLuis
Bajo mi punto de vista, siempre parcial por tanto, debido a la gran sensación que me provoca el poder analizar el transfondo de la historia que ofrece un gran autor a través de una mejor novela como puede ser Rojo y Negro, son muchas y variadas las ideas inculcadas bajo el mar de letras que inunda la novela. Así, la vanidad de la raza humana es una de las más elocuentes. Es increíble como un hecho tan relativo como puede ser la belleza, y otro que no lo es menos, que es la cultura y la sabiduría, pueden a la vez enorgullecer de tal manera a un ser para que éste sienta la mejor de las sensaciones. Este sentimiento, que muchos ignoran pero que todos sufrimos, es sin duda uno de los que más se tienen en cuenta dentro de la obra. Los personajes, rebosantes de vanidad en muchos casos, y consumidos por la misma en otros, no son más que peleles en sus manos, pues aunque actúan bajo su propia voluntad simplemente se comportan motivados por ella, sin pararse a analizar en otros aspectos, e incluso confundiéndola con los mismos, tales como puedan ser la moral, la metafísica, la cultura social, etc.

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